“Lujo, calma y voluptuosidad”… La conocida frase, el celebrado título, el certero traslado de sensaciones que con él se logró en su momento, se viene a la memoria al contemplar estas obras de Paloma Hinojosa

“Lujo, calma y voluptuosidad”… La conocida frase, el celebrado título, el certero traslado de sensaciones que con él se logró en su momento, se viene a la memoria al contemplar estas obras de Paloma Hinojosa en su actual exposición madrileña. No es solo una forma adecuada de mirar y de ver, de evocar y de sentir en este caso sino también la manera de indicar la dirección en la que apunta la flecha temática y estilística de esta pintora: el postimpresionismo que, para ella, como para tantos, sigue impecablemente vivo, afincado en el aire de nuestro tiempo con el mismo vigor que en su Momento; momento con mayúscula, claro está, pues a Matisse, a Bonnard, a Chagall, a Van Gogh, Dufy, igual que a Baudelaire, la posteridad les concernía.

Reavivar con sus obras –en sus obras, mejor dichoesa pervivencia, encuadrarse en aquellas escuelas, recrearse en lograrlo –aunque ella no pretenda explícitamente nada de esto seguramente, ya que afirmar creer que la pintura es solo cosa del sentimiento…dejémoslo estar- recrearse a sí misma sabiéndose bajo la admirativa tutela de semejantes jefes de fila, es una realidad de que Hinojosa debe disfrutar una y otra vez. Eso se nota.

Composiciones, temas, gestos plásticos, colores, gamas, todo, nos introduce en un mundo sin desasosiego, en restaurantes plácidos, en apacibles fiestas de jardín, ante mares serenos, bajo cielos humanos, en jornadas al aire libre, presididas por el tiempo que pasa sin sobresaltarnos, en placitas, ferias y mercados con aire de sólida cotidianidad, siempre con los colores ya emblemáticos de unos y otros de sus admirados maestros, con ese tipo de pincel que dibuja mientras pinta, con el que logra zonas de admirable recreo.

Las obras van de las verdaderamente grandes a las verdaderamente pequeñas; cubren pues un arco peligroso en este sentido, y he de señalar que sale victoriosa de la prueba adecuando perfectamente el enfoque de cada composición y estructurando los elementos plásticos con tranquila seguridad.

Carmen Pallarés
Escritora, Periodista y Escultora